Ir al contenido principal

Presentación

Presentación del Blog

Querido lector, quisiera presentarte el blog: Mi padre y mi tío me inculcaron desde pequeño esta afición. Mi padre me enseñó a jugar y me regaló una colección entera de una revista llamada "Ocho por ocho", con que he aprendido, entre otras cosas, muchos trucos de táctica  y cómo resolver problemas de ajedrez.   Por su parte mi tío, el cual ha jugado federado en un club de ajedrez y tiene un 2.000 de elo fide, siempre ha supuesto para mí un reto donde medirme y superarme. Es verdad que nunca me ha enseñado mucho dándome explicaciones, pero también me ha regalado infinidad de libros y revistas, mas aún que mi padre. Al final me he hecho biblioteca sobre ajedrez nada que envidiar a la de un maestro de ajedrez. Pero también es verdad que me ha motivado más que nadie y me ha iniciado a jugar contra otras personas en el ajedrez online o yendo a jugar a clubes.  Unido a esto, esta mi pasión  no sólo por aprender y mejorar, sino mi pasión por enseñar. Es lo que me ha ll...

¿En qué momentos hay que parar a pensar en jna partida?


¿Cómo puedo saber en qué momentos tengo que pensar más en una partida de ajedrez?

Es una pregunta muy frecuente entre los jugadores que quieren pasar del nivel aficionado al nivel intermedio, porque se dan cuenta de que no pueden jugar sin pensar y que por tanto deberían de dejar de jugar impulsivamente y pensar más las jugadas, pero por otra parte muchas veces tampoco saben ni qué es lo que tienen que pensar y eso hace que tampoco quieran relantizar el juego por que sí. 

En este articulo te voy a dar las claves para saber cuándo tienes que pararte a pensar en una partida de ajedrez y qué tienes que pensar en cada jugada.  

Pero antes de nada, te doy la razón de que la partida no es el momento para pensar en cada jugada como si estuvieras estudiando o analizando una partida. Eso se hace en casa. Conocer las aperturas, la estrategia, la táctica y cualquier tema de ajedrez nos ayuda a no tener que hacer ese ejercicio titánico de pensar todo. Además, cuando llegas a la partida  lo que sabes lo sabes y lo que no, no lo sabes  ya no puedes hacer nada. Es como en un día de examen. Se acabó el tiempo de estudio. Otra cosa que es hagas el examen pausado, recordando lo que estudiaste o hagas un esquema mental antes de ponerte a escribir como loco, pero el estudio no se hace el día del examen, eso se hace en casa. 

De hecho en una partida con el reloj en marcha es muy útil que todo ese trabajo previo lo hallamos hecho para ser más rápidos en mover e ir ganando tiempo a nuestro rival, sin quitar de que movamos con calma y reflexionando. Pues bien, vayamos al meollo de la cuestión. 

¿Cuándo tengo que pensar y cuánto tiempo? El jugador de ajedrez debe ser consciente de que hay tres momentos del juego claramente diferenciados: la apertura, el medio juego y el final. En cada uno de ellos se piensa de forma distinta. 

En la apertura, lo que debe guiar nuestra mente es el control del centro y el desarrollo armónico de nuestras piezas, sin caer en ninguna celada del rival. 

En el medio juego, lo que guía nuestros pensamientos es la elaboración de planes y por tanto  la búsqueda de objetivos, el análisis de la posición y la búsqueda de tácticas o colocación de nuestras piezas para el ataque. 

En el final de la partida, deja de buscarse esos objetivos menores, lo que prima es buscar el mate y por tanto pensar cómo se da con las piezas que tenemos, que nos estorba  cuales son los pasos a seguir y sobretodo no caer en el ahogado del monarca rival. 

Pongamos un ejemplo práctico de cómo se desarrolla la forma de pensar en una partida y en qué momentos hay que pararse a pensar más:

Empezamos abriendo la partida con nuestra  apertura favorita, vanos moviendo fijandonos si el rival responde con las típicas jugadas de esa apertura y tratar de recordar o asegurarse de hacer los movimientos correctos. En el momento en que se salga de la teoría o te sorprenda, habrá que parar y empezar a considerar la cosas y la posicion que tienes delante. 

Pensemos cuando ya estamos fuera de la teoría o hemos empezado una apertura que no conocemos bien. Igualmente debemos seguir el razonamiento propio de las aperturas entremos mirando los movimientos del rival y pensando en cómo desarrollar nuestras piezas y si hay peligro en hacer esos movimientos o es más urgente hacer otro, dentro de las posibilidades aue tengamos. 

Lo que sí es claro es que al terminar la apertura deberíamos parar en seco y reflexionar de otra manera. Ya hemos desarrollado y enrocado, o conectado las torres y paramos. Ahora empezamos el medio juego. Antes de mover hay que analizar la posición de un bando y de otro, ver pros y contras, tratar de elegir un plan en base a posibles objetivos. Eso hay que pensar. 

En este otro artículo que te pongo aquí, te voy a decir un método que sigo yo en cuatro pasos para que no cometer los típicos fallos cuando alegamos no habernos dado cuenta, ya sea cuando nos han comido una pieza o cuando hemos dejado pasar una oportunidad. Si sigues este método en cada jugada estoy seguro de que no volverás a poner excusas y realmente jugarás mejor, porque reflexionando ya estarás jugando mejor y sólo es cuestión de tiempo en que eso se materialice en subir de nivel y de elo. 

También te dejo aquí algún libro interesante para aficionados que quieren mejorar su forma de jugar al ajedrez. 





Comentarios

Entradas populares